Página de la asignatura "Introducción a la Literatura española". Universidad de Castilla-La Mancha

Profesor Antonio Barnés.
Antonio.Barnes@uclm.es

martes, 15 de marzo de 2016

Es hielo abrasador, es fuego helado,

Soneto amoroso definiendo el amor
                                                                          audio

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
 
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo;
enfermedad que crece si es curada.

Este es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario a sí mismo!


FRANCISCO DE QUEVEDO

                Paisaje con amorcillo, Bartolomeo Schedoni (1578-1615)

Góngora: De pura honestidad templo sagrado

Lope de Vega
                                                                     Soneto 126
                                                                        audio


Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe;
dar la vida y el alma a un desengaño:
esto es amor; quien lo probó, lo sabe.




sábado, 20 de febrero de 2016

Fragmento del Libro de Buen Amor en gutenberg.org


DE CÓMO TROTACONVENTOS FABLÓ CON LA MORA DE PARTE DEL ARÇIPRESTE E DE LA RESPUESTA QUE LE DIÓ

1508
Por olvidar la cuyta, tristesa é pessar,
Rrogué á la mi vieja que me quisiese casar.
Fabló con una mora; non la quiso escuchar:
Ella fiso buen seso, yo fiz' mucho cantar.
{226}
1509
Dixo Trotaconventos á la mora por mi:
«¡Ya amiga, ya amiga! ¿quánto há que non vos vy?
»Non es quien vervos pueda: ¿Cómo sodes ansy?
»Salúdavos amor nuevo.» Diz' la mora: «Lesnedri».
1510
»Fija, mucho vos saluda uno que es de Alcalá,
»Enbíavos una çoda con este alvalá.
»El Criador es convusco, que mucho desto tal há:
»Tomatlo, fija señora.» Diz' la mora: «Legualá!»
{227}
1511
«Fija, ¡sí el Criador vos dé paz con salud!
»Non gelo desdeñedes, pues más traer non pud',
»Aducho bueno adugo, fabladme á laúd,
»Non vaya de vos tan sola.» Diz' la mora: «¡Ascut!»—
{228}
1512
Desque vido la vieja, que non rrecabdava y,
Diz': «Quanto vos he dicho, bien atanto perdí:
»Pues ál non me desides, quiérome partir d' aquí.»—
Cabeçeó la mora é dixo: «¡Amxy, amxy!


Casar, aquí amancebar. Estas cinco coplas son originalísimas, un idilio en diálogo de lo más delicado. En el Ordenamiento de Burgos de 1315 se dice: «Otrosi que los christianos non vivan con judíos ni con moros, nin crien sus fijos; et los que lo ficieren, que los jueces de las villas e de los logares do acaesciere, que fagan escarmiento en ellos e en sus cuerpos como aquellos que quebrantan su ley. Otrosí que los moros no trayan copete, mas que anden cabel partidos ó cercenados en derredor». Este bendito clérigo creíase libre de esa ley y de los Cánones y buscaba ayuntamiento con mora placentera. La lección, que la mora le da rechazándole con la ley común, es lo que pretende hacer notar el Arcipreste. De aquí la sequedad brusca con que pinta á la mora, firme en su ley religiosa y en la ley civil, ella mora y mujer, mientras salta por una y otra él, varón esforzado, cristiano y devotísimo cura de almas. Resalta todavía más este cuadrito de cinco coplas junto al que acaba de pintarnos del amor platónico de la monja. Monja y mora cumplen con su deber, mientras el clérigo se despeña de lujuria en lujuria.
En S yznedri, en G lesnedir, en T lesnedri. En árabe vulgar debió decir lesh-nēdr-i. Lesh de la negación y -sh (ch francesa) de shai cosa en literario, que así se junta á la negación en árabe vulgar: ma fish, no hay dicen en Siria, lesh no cosa, no, con verbos, como aquí. El verbo نطر nathara, ver, mirar, en el participio presente y con la dentolingual, como en vulgar se articula, nāder, nēder, y con la tercera persona vulgar -hi, -i: nēdr-i. Significa no le he visto, no lo tengo visto. La lección verdadera es, pues, lexnedri ó lesnedri.
En esta lectura de S se fundan con razón los que creen era de Alcalá el Arcipreste; en G que mora en Alcalá; en T es en la villa; pero ni uno ni otro consuenan. Alvala, ó alvará, escritura, cédula, del arábigo البرا albarā. Aquí es billete, como en Aben Jaldun, (Hist. Bereber. 2, 351) y en Aben Batuta (IV, 268). Cort. Vallad., 1325: Nin de alvalá con mio nombre, et si alguno mostrare tal carta ó tal alvalá. Çoda en G, açodra en T, çodra en S. ¿Estarán estas voces por çidra? Poca cosa es para regalar á una mora; además que el convenir todos los códices en poner çoda, aunque corrompidamente los dos de ellos con una r, me hacen sospechar si será voz arábiga. Supongo es el arábigo سعُود sughūd, que al castellanizarse había de sonar sud ó sod, pues el ع medial desaparece: acerola, alarabe, alarde, alarife, alazor, laud, noria. Vale buen agüero, buena dicha que se desea á uno, de سعد saghada ser próspero, dichoso, labbaīk ua saghdaīk estoy á vuestro servicio, min saghadi por dicha, saghīd dichoso. Son frases usadas todavía en el árabe del norte de Africa, así como saghad por dicha, felicidad: ghandu es-saghad tiene dicha. Enbiavos una çoda, «os envía sus felicitaciones y saludos con este billete», que es lo que acaba de decir en romance: Saludavos..., mucho vos saluda, y lo de después: El Criador... Dios sea con vos, que él es muy bien afortunado. Tomatlo, el albalá ó billete. Legualá en G y T, pronunciada la sílada , como , guá al modo que en guardar de warton, aguelo = avuelo = ahuelo; en S le alá. Significa: ¡No, por Alá! ó , no; u y; Alá, nombre de Dios, que añaden para dar fuerza á la negación, como ¡no, á fé!
¡Sí el Criador, ¡así..., ¡ojalá... Paz y salud en las frases islámicas corrientes, as-salām, as-salauāt. Aducho, cosa traída, envío, de ad-ductus, ad-ducere; vos adugo, os traigo, aducir. Habladme á laud, á gusto, como con música. ¡Ascut!, ¡silencio!, interjección para hacer calar, اسکت, del verbo sakata, callar.
Bien atento, otro tanto, cuanto os he dicho. ¡Amxy!, ¡vete!, participio del verbo مشى masha, iamshi partirse. En el Quijote amexi (1, 41), que suena ámshi, mientras que en Hita amshí, por ser femenino, enderezado a la vieja.

lunes, 8 de febrero de 2016

Guía de la película La rosa púrpura de El Cairo

Frases que se pueden comentar (no exclusivamente)

Te va a gustar la película: es mejor que la de la semana pasada, más romántica.

Vamos, Cecilia, espabílate.

¿Quieres ir al cine conmigo?
No, no puedo.

Recorrer los lugares románticos y exóticos del mundo.

¿De qué te sirve vivir si no te arriesgas de vez en cuando?

¡Quedas despedida!

¿Me habla a mí?
Sí, ha visto esta película por quinta vez.

Usted estaba en la película.
Se equivoca, Cecilia. Soy libre.

¡No apaguen el proyector! Si se va la luz desapareceremos todos.

No me diga que no veía cómo la miraba de reojo.

¡Quiero vivir! ¡Quiero ser libre para elegir mi destino!

Quiero conocer el mundo real contigo, Cecilia.

¿Cómo serán las cosas fuera de aquí?
Por el aspecto que tienen se ve que no lo pasan demasiado bien.

Están ahí sentados hablando y no hacen dada. No hay acción.
No hay argumento, y a mi señora le gusta que haya argumento.

Y habrá un loco más suelto por ahí.

Falta un personaje. Yo quiero que lo que ocurrió en la película la semana pasada vuelva a ocurrir esta; si no, ¿qué sentido tiene?

Les observaremos. Mi marido es un estudioso de la personalidad humana.
¿Sí? Nosotros no somos humanos.

Un personaje de una de sus producciones anda suelto.

Aquí la gente envejece y muere, y nunca encuentra el verdadero amor.
Desde donde yo vengo las personas nunca te desilusionan, son consecuentes, siempre puedes contar con ellas.
Así no encontrarás a nadie en la vida real.

Si no puedes controlar el personaje que has creado, nadie se arriesgará a hacer una película contigo.

Nunca había tomado champagne. Es como estar en el aire.
Esa es su misión.

Esta es la vida real. No se ponen en marcha sin la llave.

No te va a resultar fácil desenvolverte en este mundo sin dinero.

Viviremos del amor. Estaremos juntos.
Eso solo ocurre en el cine.

No eres un ser real.

He cerrado los ojos y me encontraba en un lugar maravilloso.

Sintiéndolo mucho es parte de mi personaje y tendría que hacerlo.

Disfrutaré de mi libertad y soñaré contigo.

¡Yo también quiero marcharme, quiero irme, quiero ser libre!

La gente real desea una vida ficticia y los personajes de ficción una vida real.

Yo no soy Tom, soy Gil Shepherd y hago el papel de Tom.

Es mi personaje: yo le creé.

No quiere volver a la película. Le encanta su libertad. Lo está pasando muy bien.

Yo no quiero seguir en la película. Estoy enamorado de Cecilia.

Estoy vivo.
Sí, pero solo en la pantalla.

No le puede amar. Es irreal. Va a perder el tiempo con un personaje de ficción.

Quiero aprender cómo es el mundo de verdad. Enséñamelo.

Tú me diste valor.

Pensaba en cosas muy profundas: en Dios... en la vida en general... en el origen de todo lo que nos rodea, y en la finalidad de la muerte... en la sensación mágica que tengo en el mundo real.... en el milagro del nacimiento

Mi propia creación es mi rival.

Vamos a cambiarnos los papeles.

Tú eres una especie de fantasma.

Las botellas de champagne están llenas de gaseosa.
Así es el cine, nena.

Aquí todo es tan bonito...

Tus sueños son mis sueños.

El mejor atributo de los humanos es la libertad para escoger.

En tu mundo las cosas suelen salir bien.




Algunas ideas para pensar y debatir


Contraste blanco y negro / color

Mundo real / mundo virtual
Relación entre literatura y vida

Relación entre espectador/lector y personajes

Diferencias entre cine y literatura

Lector activo o pasivo

Personajes que conforman nuestro autoconocimiento y el conocimiento del mundo

Un personaje de la película cobra vida y sale de la pantalla. ¿Esto sucede? Don Quijote y Sancho están más vivos que Felipe III, rey cuando se publicó el Quijote. Lo mismo se puede decir de Hamlet... Se crean arquetipos: Don Juan, Robinson Crusoe, Robin Hood... Y hasta un personaje mítico, Edipo, inspiró a Freud una teoría psiquiátrica. "Un personaje de una de sus producciones anda suelto". Los que imitan a sus actores favoritos.

Espacio de idealización y de construcción de arquetipos

            El carácter ficticio de los personajes permite la idealización, la transformación en arquetipos, la crítica social -sin necesidad de estigmatizar a personajes reales: el avaro, el misántropo, el hipocondríaco, el misógino...-. Y así surge la comedia de costumbres de Menandro, Plauto y Terencio, Shakespeare y Moliere...
            Los personajes dejan de pertenecer al autor cuando salen a la plaza pública. Seis personajes en busca de autor.
Si no puedes controlar el personaje que has creado, nadie se arriesgará a hacer una película contigo.
            Es mi personaje: yo le creé.
            Mi propia creación es mi rival.
           
            Evasión, válvula de escape para el amor

            Hay un gusto universal por las historias de amor con final feliz: novelas de caballerías, novelas románticas... Se desea que los acontecimientos discurran como se espera. "Te va a gustar la película: es mejor que la de la semana pasada, más romántica". "Falta un personaje. Yo quiero que lo que ocurrió en la película la semana pasada vuelva a ocurrir esta; si no, ¿qué sentido tiene?".
La literatura como evasión de una vida difícil, dura. Toda literatura es una idealización. No solo Platón cree en el mundo de las ideas. Todos los seres humanos viven en un particular mundo de las ideas, que se nutre en buena medida de la literatura (literatura en sentido amplio, que también incluye el cine, pues consta de un texto narrativo).
Aquí la gente envejece y muere, y nunca encuentra el verdadero amor.
Desde donde yo vengo las personas nunca te desilusionan, son consecuentes, siempre puedes contar con ellas.
Así no encontrarás a nadie en la vida real.

No le puede amar. Es irreal. Va a perder el tiempo con un personaje de ficción.
Tus sueños son mis sueños.

Mundo real y mundo virtual. Contraste blanco y negro / color

El arte es una especie de borrachera. La inspiración. La invocación a las musas. El Ión de Platón. El arte, participación en lo divino.
Nunca había tomado champagne. Es como estar en el aire.
Esa es su misión.

La gente real desea una vida ficticia y los personajes de ficción una vida real.

Esta es la vida real. No se ponen en marcha sin la llave.

No te va a resultar fácil desenvolverte en este mundo sin dinero.

Viviremos del amor. Estaremos juntos.
Eso solo ocurre en el cine.

No eres un ser real.

He cerrado los ojos y me encontraba en un lugar maravilloso.

El Príncipito: "Lo importante es invisible a los ojos". La literatura se mueve en el ámbito de lo invisible (no tanto el cine...), de lo intangible.
El fuera y el dentro. La literatura nos está transportando continuamente a otra dimensión:

¿Cómo serán las cosas fuera de aquí?
Por el aspecto que tienen se ve que no lo pasan demasiado bien.

Estoy vivo.
Sí, pero solo en la pantalla.

Tú eres una especie de fantasma.

Las botellas de champagne están llenas de gaseosa.
Así es el cine, nena.

Aquí todo es tan bonito...
En tu mundo las cosas suelen salir bien.

Utopías y ucronías.

            Dos grandes tipos de textos literarios: los narrativos y teatrales: acción:

            Inteligencia:      conceptos                                poesía
            Razón:             sentencias                                aforismos
                                   discurso                                   narración                    
            Voluntad:         amor / libertad            
            Emociones:      amor / odio
                                   ira / pasión
                                   alegría / tristeza

-Están ahí sentados hablando y no hacen dada. No hay acción.
-No hay argumento, y a mi señora le gusta que haya argumento.

            Y los filosófico-lírico-elegíaco-satíricos, donde lo importante no es la sucesión de acontecimientos sino la interpretación, la expresión de un deseo, de los sentimientos. Es el texto de casi todas las canciones-poemas.
           
            La literatura transformadora de la vida personal, social e histórica    

            Los hechos inspiran textos literarios y los textos literarios inspiran hechos.
            Las conquistas de Alejandro Magno hasta la India son caldo de cultivo de la literatura utópica. Y los libros de caballerías son caldo de cultivo de campañas de conquista: Hernán Cortés, Pizarro, en lo que se ha venido a llamar artificio de lo heroico. Los hechos disparan la imaginación, la imaginación dispara los hechos. Las novelas de caballerías incentivan el deseo de aventuras: "¿De qué te sirve vivir si no te arriesgas de vez en cuando?". Ya había ocurrido con Alejandro Magno y la épica homérica. Esta historia es muy significativa:
            La guerra de Troya provoca la escritura de La Ilíada y La Odisea (reelaboraciones profundas, como La chanson de Roland. El poema de Mio Cid en cambio es más realista porque está más cercano a los hechos: unos 40 años, frente a los 300 de La Chanson). Alejandro Magno, unos 500 años después de Homero se entusiasma con la épica, insuflándole delirios de grandeza e influyéndole hasta en el modo de hacer la guerra. Pero después el propio Alejandro se convertirá en leyenda: el Libro de Alexandre medieval, por ejemplo. Y Julio César llora al ver una estatua de Alejandro Magno. El lector por tanto puede sentirse interpelado por los personajes: "No me diga que no veía cómo la miraba de reojo".

            Historia (Troya)

            Leyenda (Homero)

            Historia (Alejandro)

Leyenda.

Historia (Julio César)

En la Edad Media Aquiles, Ulises, Alejandro y César se unirán como arquetipos de héroes. Ficción y realidad se entrecruzan.
            "Y habrá un loco más suelto por ahí".

            La locura de don Quijote, pero también la locura de los conquistadores de Indias, de Ignacio de Loyola. La locura de Alejandro y de César (Galias). En este sentido, cada época ha tenido sus arquetipos: héroe, santo, caballero, cortesano, mercader...
La literatura de ciencia ficción ha podido influir en la llegada a la luna -Viaje a la luna, de Julio Verne-. La llegada a la luna fue seguida de un furor por los ovnis plasmado en muchos textos y películas.
            La literatura puede obnubilar. Hay enamoramientos reales y enamoramientos virtuales: "Vamos, Cecilia, espabílate". "¡Quedas despedida!" Cecilia compensa en el cine el amor que no le da su marido: "¿Quieres ir al cine conmigo? No, no puedo". "¿Me habla a mí? Sí, ha visto esta película por quinta vez". Es el caso de don Quijote, que se transforma en un personaje de las obras que lee compulsivamente.
            La lectura no es inocente.

            Tú me diste valor.

            La literatura permite viajar a lugares donde físicamente nunca se ha estado: el oeste americano, la Rusia de los zares, la Edad Media: "Recorrer los lugares románticos y exóticos del mundo".
            La cuestión de la libertad. Los entes de ficción no son libres, pero pueden vivir libremente en la mente de los lectores.

-Usted estaba en la película.
-Se equivoca, Cecilia. Soy libre.

¿Qué tipo de existencia tienen los personajes literarios?

-¡No apaguen el proyector! Si se va la luz desapareceremos todos.

El destino. En El asno de oro de Apuleyo, el protagonista, Lucio, se lamenta constantemente de cómo el destino se impone a los acontecimientos. Don Quijote, en cambio, se siente mucho más libre para hacer y deshacer. Da la impresión de que el escenario se ha ensanchado muchísimo más. En un caso, en la cúspide hay un destino ciego que se impone quieras o no quieras. En otro, un Dios providente que nos ha hecho libres: "cada uno elige su propia ventura".
La literatura afecta decisivamente a la cuestión de la libertad. Podemos estar cautivos, pero con nuestro pensamiento podemos volar. Lo que sucede en La consolación de la filosofía de Boecio.

¡Quiero vivir! ¡Quiero ser libre para elegir mi destino!
Quiero conocer el mundo real contigo, Cecilia.

Sintiéndolo mucho es parte de mi personaje y tendría que hacerlo.

Disfrutaré de mi libertad y soñaré contigo.

¡Yo también quiero marcharme, quiero irme, quiero ser libre!

No quiere volver a la película. Le encanta su libertad. Lo está pasando muy bien.

Yo no quiero seguir en la película. Estoy enamorado de Cecilia.
El mejor atributo de los humanos es la libertad para escoger.


            Literatura y conocimiento

            La literatura como vehículo de autoconocimiento:

-Les observaremos. Mi marido es un estudioso de la personalidad humana.
-¿Sí? Nosotros no somos humanos.

            La propia escritura sirve para conocerse a uno mismo: Confesiones de San Agustín.

Pensaba en cosas muy profundas: en Dios... en la vida en general... en el origen de todo lo que nos rodea, y en la finalidad de la muerte... en la sensación mágica que tengo en el mundo real.... en el milagro del nacimiento


            El gran teatro del mundo

            Yo no soy Tom, soy Gil Shepherd y hago el papel de Tom.

Quiero aprender cómo es el mundo de verdad. Enséñamelo.

            Vamos a cambiarnos los papeles.


La literatura es el conjunto abierto de discursos orales o escritos con los que el ser humano crea espacios -no sometidos a las leyes físicas- para ampliar sus posibilidades de conocer, amar y disfrutar, más allá de lo puramente sensible. Los mundos virtuales literarios, en flujo y reflujo continuo, permiten al hombre reconocerse, interpretar, evadirse, trasformarse y transformar.  

viernes, 13 de febrero de 2015

Poesía española de vanguardia

Poesía de la vanguardia española (Antología)
Edición de Germán Gullón
Taurus, Madrid, 1981.

Los precursores

José Moreno Villa

"Muerte y vida"

El silencio es un cadáver, Jacinta.
La nostalgia es un cadáver, Jacinta.
Quiero mostrarte todos los cadáveres
y luego barrerlos, quemarlos con solo una voz viva.

Todos arrastramos cadáveres;
el mayor, la rutina.
Pero qué don tan grande,
qué don tan inconmensurable, Jacinta
el de hacer, el de presentar un organismo
al certamen sin término de la vida.

(Jacinta la Pelirroja, 1929)


"Cuadro cubista"

Aquí te pongo, guitarra,
en el fondo de las aguas
marinas, cerca de un ancla.
¿Qué más da
si aquí no vas a sonar?
y vas a ser compañera
de mi reloj de pulsera
que tampoco ha de marcar
si es hora de despertar.
Vas a existir para siempre
con la cabra sumergida,
la paloma que no vuela,
y el bigote del suicida.
Tiéndete bien, entra enferma,
sostén tu amarillo pálido
y tu severa caoba;
conserva bien las distancias
o busca la transparencia.
Lo demás no me hace falta.

(Jacinta la Pelirroja, 1929)

Ilustraciones

Los independientes


Antonio Espina

RÉQUIEM

                                                    Al amigo X.

En el féretro negro te vas. Creo que haces bien.
Mi intimo fuiste, eres y probablemente serás
que no es mucho ser. ¿Qué color tuvo nuestra amistad?
Yo no lo sé.

Hubo en eso algo de juvenil buena fe,
el calor de la hora aburrida y el tedio conjunto,
la tiranía del rato, el naipe y el asueto,
la taza de café.

Nos queríamos tan mal, que nos queríamos bien.
No pudiendo ser esclavo o amo te quedaste en amigo,
que es el último grado dentro de lo afectivo,
El paripé del corazón, ¡Psche!

Realmente fuiste tan distinto, que no sé,
que no me explico qué pudo forjar nuestra simpatía.
Debió ser el demonio de la misantropia
o el no saber qué hacer.

Hoy has dimitido de la vida; muy bien.
Procura ingresar en la oposición celeste.
Pero mejor te deseo el sueño de la Muerte.
Adiós. Amén.

 libro de Andrés Ortega Garrido sobre la tradición clásica y las vanguardias.
http://www.udc.gal/tempo/cuestions20/index.htm
http://revista-iberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/viewFile/3378/3557


Mauricio Bacarisse

Junio


¡Bajo el cangrejo de estrellas se extasiarán las llanuras!
Hacen fecundas promesas a las campiñas los soles;
en los sidéreos trigales lucen espigas maduras
y en el agro hay una roja constelación de ababoles.
  
El guadañil que hace siega en matemáticas puras,
como Copérnico o Newton igual que dos girasoles
dirigirá sus pupilas hacia algebraicas lecturas
en los cielos recamados que giran cual facistoles.

 Todo el misterio de Eleusis ondula en los amarillos
campos humildes al son de albogues y caramillos;
modulaciones gozosas de un hierofante jocundo.

  
 Una oración balbucean los tartamudos cuclillos
y anaxagóricamente la glosan múltiples grillos...
¡Pasa un deleite de ciencia por la vagina del mundo!

                                                   (El esfuerzo, 1917)


Pedro Garfias

Tormenta

Un aeroplano monstruo bufa sobre la noche
Y el viento me golpea con sus dos puños.
Las almas de los muertos olvidados
danzan sobre los hilos telegráficos.
Y el aviador dispara
su pistola automática.
Noche aún.
                  Pero el día ya fuerza sus ventanas.
Explotó el polvorín del campamento,
y un cuervo enloquecido
va arrancando girones de cielo con el pico.
Hay pájaros absortos
sobre las nubes rápidas.
Al pasar sobre mí
la noche me ha azotado con sus alas.

                                                             (Grecia, 1919)


Juan Las

POEMA CREPUSCULAR


El sol, vuelto de espaldas,
Lanza puñales de oro
A los espejos de la mañana.

                                   Las arañas viajeras
                                   Cuelgan chales de sombra
                                   En las espaldas de las mujeres
                                   Que visten trajes de cola.

Las locomotoras viudas
Gritan con sus gargantas ebrias
De haber bebido el éter de los adioses

                                    Mientras en todas las ventanas
                                    El pavo real de los incendios
                                    Abre sus ojos tornasoles.
                                 
Los niños en el arroyo
Para sus madres pobres
Recogen el último oro.

                                     Las estrellas rompen el negro
                                     Cascarón de los telescopios
                                     Y la luna, otoñal, esparce
                                     Sus hojas secas sobre todo.

                                                                    (Grecia, 1919)



Gerardo Diego

Angelus:

A Antonio Machado


Sentado en el columpio
el ángelus dormita

Enmudecen los astros y los frutos

Y los hombres heridos
pasean sus surtidores
como delfines líricos

Otros más agobiados
con los ríos al hombro
peregrinan sin llamar en las posadas

La vida es un único verso interminable 


Nadie llegó a su fin
Nadie sabe que el cielo es un jardín

Olvido

El ángelus ha fallecido


Con la guadaña ensangrentada
un segador cantando se alejaba

                                                   (Imagen, 1922)

 BANDEJA
                                                        Nada más                             Dejar la cabeza                             sobre la mesilla Y dormir con el sueño de Holofernes
(Imagen 1922)






Surrealismo

Vicente Aleixandre

FORMAS SOBRE EL MAR
  Como una canción que se desprende
de una luna reciente
blandamente eclipsada por el brillo de una boca.
Como un papel ignorado
que resbala hacia túneles
precisamente en un sueño de nieves.
Como lo más blanco o más querido.
Así camina el vago clamor de sombra o amor
Como la dicha.

  Vagamente cabezas o humo,
ese abandonarse a la capacidad del sueño,
con flojedad aspira al cenit sin esfuerzo,
pretendiendo desconocer el valor de las contracciones.

  Si me lamento,
si lloro como un traje blanco,
si me abandono al va y ven de un viento de dos metros,
es que indudablemente desconozco mi altura,
el vuelo de las aves
y esa piel desprendida que no puede ya besarse más que en pluma.

  Oh, vida.
La luciérnaga muda,
ese medir la tierra paso a paso,
está lleno de conciencia
de espiras, de anillos o de sueño
(es lo mismo),
está lleno de inmóvil para lo que está prohibido un corazón.

  Clavos o arpones,
canciones de los polos,
hielos de Islandia o focas esperadas,
debajo por la piel que no duele y enfría,
no impide el sentir,
el ver dibujo,
el ver corales lentos transcurrir como sangre,
como respuesta,
como presentimiento de formas sobre el mar.

  ¿Son almas o son cuerpos?
Son lo que no se sabe.
Esas fronteras deshechas de tocarse las dos filas de dientes,
ese contacto de dos cercanías
que tan pronto es el mar
como es su sombra erguida,
como es sencillamente la mudez de dos labios.

  Así el mundo es entero,
el mundo es lo no partido,
lo que no puede separar ni el calor
(que ya es decir),
lo que es únicamente no atender a lo urgente,
conservar bajo cáscara cataratas de estancia,
de quietud o sentido,
mientras pasa ya el tiempo como nuez,
como lo que ha desalojado el mar súbito a besos,
como los dos labios a plomo
triste a luces o nácar bajo esteras.

(Espadas como labios, 1930-1931).

martes, 3 de febrero de 2015

Encuentro

Encuentro
Salí al lugar de siempre,
por si te encontraba,
y no.

Pasé por el lugar de siempre,
por si habías vuelo,
y hoy no.

Volví al lugar de siempre,
miré (quizá estarías pasando tú también).
Pero no.

Y así cada día:
salgo, paso, vuelvo, miro…
no vaya a ser
que justo hoy,
cuando tú sí,
resulte que
yo no.
(Corina Dávalos)


jueves, 27 de marzo de 2014

Algunas nociones métricas

estancia.
(De estar).

6. f. Estrofa formada por más de seis versos endecasílabos y heptasílabos que riman en consonante al arbitrio del poeta, y cuya estructura se repite a lo largo del poema.

 ocatava ~ real, u ~ rima.
1. f. Combinación métrica de ocho versos endecasílabos, de los cuales los seis primeros tienen rima alterna y los dos últimos forman un pareado.

verso ~ suelto.
1. m. verso que no forma con otro rima perfecta ni imperfecta.

rima ~ imperfecta.
1. f. rima (asonancia o asonante).
~ perfecta.
1. f. rima (consonancia o consonante).


soneto.
(Del it. sonetto, y este del lat. sonus, sonido).
1. m. Composición poética que consta de catorce versos endecasílabos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos. En cada uno de los cuartetos riman, por regla general, el primer verso con el cuarto y el segundo con el tercero, y en ambos deben ser unas mismas las consonancias. En los tercetos pueden ir estas ordenadas de distintas maneras.
~ caudato.
1. m. soneto con estrambote.

estrambote.
(Del it. strambotto).
1. m. Conjunto de versos que por gracejo o bizarría suele añadirse al fin de una combinación métrica, especialmente del soneto.



Dámaso Alonso

Cada obra literaria ( y cada obra de arte) es un espacio abierto en nuestra
imaginación, poblado allí para siempre, encendido allí para siempre, un día interior que luce en nuestra alma y que ya no se extinguirá sino con nuestra conciencia.

¡Que nada se interponga - si es posible - entre el lector y la obra!